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Verdaderamente amistad sincera

A veces tenemos gente que se hace llamar “amigos”, pero no lo son tanto. Puede ser que ya nos hayamos dado cuenta de que nos ha traicionado, de que ha hablado mal a nuestras espaldas, de que se nos impone o nos trata mal o de que, simplemente, es una persona tan negativa (tóxica) que afecta a nuestro carácter y optimismo en el día a día.

Esas serían algunas razones para considerar apartar a una persona de tu vida. Pero, en realidad, si tienes dudas, solo deberías basarte en una premisa: plantéate si esa persona suma o resta a tu vida. Si resta, y no te importa lo suficiente como para luchar por la amistad que os une, debes ser fuerte y, sin miedo, eliminarla (no literalmente, claro) de tu vida.

Es una decisión muy difícil, pues con esa persona habremos compartido muchos momentos, o quizás la tenemos que ver a diario. Además, puede que esa persona no sepa que tú te has enterado de que te ha traicionado o, simplemente, de que te da más quebraderos de cabeza que alegrías. Llegados a este punto, lo ideal sería hablar con esa persona para explicarle por qué sientes que no ha de tener espacio en tu vida. Probablemente, si no lo haces y nota un distanciamiento progresivo, sea ella misma quien te pregunte y tendrías que estar preparado para contestar y explicarle que ha de respetar tu decisión. Quizás tú te hayas equivocado malinterpretando rumores, y deberías dar al otro la oportunidad de explicarse, también, y de poder solucionarlo.

Si te incomoda o sientes que no puedes enfrentarte a ese momento (decirle a alguien a la cara que es un mal amigo no es un trago fácil) y tienes claro que sin esa persona en tu vida vivirás más tranquilo, tendrás que cambiar toda tu rutina y aprender a decirle muchos NO para que, con el tiempo, esa persona y tú seais casi desconocidos. Si esto te agobia y haces de ello una montaña, cuéntale tu problema e intenciones a alguien de confianza, preferiblemente, a alguien más mayor que tú. Será difícil, pero te liberará.

En todo caso, la vida es muy corta para desperdiciarla con gente al lado en la que no podemos confiar, en la que no nos apoyará en los momentos más delicados o en la que nos hace daño continuamente. Los verdaderos amigos son los que nos hacen sentir y ser mejor cada día. Por eso nunca te sientas obligado a estar al lado de alguien con quien no estás a gusto: puede ser perjudicial, tanto, que es una de las causas más comunes de depresión en nuestra sociedad.

Además de eso, tus explicaciones servirán a la otra persona para mejorar en el futuro y encontrar a personas que sí que le valoren realmente. En pocas palabras, a la larga te darás cuenta de que habéis ganado los dos.

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