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Cumpleaños mi amor Eliset

Querida amiga,

Hoy cumples un año más. Hay quienes celebran la fecha y hay quienes prefieren pasarla de largo como cualquier otro día. Y sí, es como cualquier otro día, uno se despierta y debe seguir con su rutina mientras – con suerte – recibe saludos reales y virtuales de familia y amigos. Quizá un almuerzo con compañeros, una cena con familia, algunos regalos y tarjetas y listo, así como llegó, pasó.

En lo personal, creo que aunque parezca un día como cualquier otro, tiene algo de especial. Este día marca de alguna manera el paso del tiempo por cada uno, o mejor dicho, el paso de cada quien por el tiempo que le toca vivir. Algunos se emocionan y planean anticipadamente mientras otros se deprimen contando las arrugas o las canas, las metas sin cumplir y los sueños a medio armar. A mi me han pasado las dos cosas e imagino que tiene que ver en gran medida con el momento y circunstancias de la vida por las que uno anda transitando en ese instante.

A medida que pasa el tiempo y van aumentando las velas en la torta, uno se pone a pensar en las cosas que hizo, las que no hizo, las que le gustaría hacer y las que quisiera dejar de hacer (yo quisiera dejar de soñar con papas fritas y aprender a dormir mejor). Es como si ese tiempo alrededor del aniversario de nuestro nacimiento fuera el mejor para evaluar cómo estamos y definir con algo más de claridad cómo queremos estar.

Hoy cumples un año más, y conociéndote como te conozco, sé que este cumpleaños en particular trae mucho en qué pensar. Sé que por tu mente vuelan preguntas sobre el trabajo, los estudios, la salud, la familia. A la distancia te imagino con el ceño fruncido (como cuando te concentras en algo y el mundo desaparece a tu alrededor), pensando y dando vueltas a tantas cosas que no puedes controlar, preocupada por cuestiones que pueden afectar a los que más quieres y ocultando a los ojos curiosos la angustia que quizá te invade por esto y mucho más. También sé que a pesar de todo eso encontrarás la manera de seguir andando, eres terca e ingeniosa, creativa y trabajadora, honesta y transparente. Muchos sabemos lo que vales y estoy segura de que jamás estarás sola, eres demasiado querida como para eso (aunque a veces nos empujes y no nos dejes estar más cerca)

Quería aprovechar estas líneas para decirte algunas cosas… Antes que nada, ¡desearte un muy feliz cumpleaños!, después de todo, es una de las fechas más especiales de nuestra amistad, pues nos conecta de maneras que pocos conocen. Tenemos la misma edad, compartimos los mismo valores, y aunque tenemos mucho en común somos increíblemente distintas. Quizá eso sea uno de los motivos por los que sin importar el tiempo y la distancia no hemos dejado de estar para la otra, somos complemento y por eso no nos aburrimos ni nos cansamos de la otra, y eso es, a mi parecer, una gran bendición.

Recuerdo cuando nos conocimos hace más de quince años, empezábamos nuestros veintes y andábamos llenas de ilusión por lo que la vida tendría preparado para nosotras. Mucha agua ha pasado bajo el puente desde entonces, muchas despedidas, mucho dolor, mucho miedo… pero también mucha felicidad, muchas risas y triunfos. Con el tiempo hemos encontrado la manera de crecer, seguimos estudiando y buscando maneras de estar un paso más adelante que ayer. Estamos marcadas por las circunstancias, por nuestras familias, por la enfermedad y la angustia, pero también por el inmenso amor de alguna gente, de la satisfacción por las metas cumplidas y por esta amistad que ha soportado de todo (para novelas, la nuestra ¿no?)

Agradezco a la vida la generosa oportunidad de haberte conocido, de ti he aprendido muchísimo y en tu abrazo cálido y mirada cómplice he podido encontrar la fuerza que tantas veces me ha faltado. Hasta cuando reniegas eres capaz de ponerme una sonrisa en la cara, tu risa es medicina para el alma y verte feliz es siempre una alegría. Te doy gracias por cada palabra amable y por cada jalón de orejas, por decirme las cosas sin filtro y por calmar mis temores, por ser un hombro para llorar y un resorte para impulsarme hacia adelante, por enseñarme que la amistad es otra forma de amor incondicional y que se puede ser un pedacito de otra persona sin tener que renunciar a lo que uno es en esencia.

Amiga del alma, aunque las cosas no hayan salido como esperábamos hace más de quince años, ten por seguro que lo mejor está por venir, que nos quedan muchos viajes por hacer y platos por comer; te quiero mucho y deseo para ti todo lo mejor de la vida, quizá no todo lo que quieras, pero sí todo lo que necesitas.

No sé cómo te habrá encontrado este cumpleaños, si te encontró festiva o gruñona, triste u optimista, pero quiero que sepas que sin importar lo que diga el calendario, para mi siempre serás uno de esos seres de luz que rara vez se cruza uno por la vida… y recuerda que – como decía mi mami – ¡VIEJOS LOS CERROS Y REVERDECEN!

¡A CELEBRAR!

Con todo mi cariño, hoy y siempre,

Tu amor, Ale

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