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Señala lo que corresponda

Señala lo que corresponda:

  • Me han violentado y acosado en diferentes circunstancias solo por el hecho de ser mujer.
  • La primera vez que un hombre intentó propasarse era muy joven y solo pude ser salvada por otro hombre.
  • He cobrado menos que hombres compañeros con menor categoría profesional.
  • Me han juzgado por mi aspecto físico.
  • He tenido que dejar de hacer topless violentada por quienes se ponían al lado solo para mirar.
  • He tenido que correr porque un coche paraba a mi lado y un hombre salía de él con dudosas intenciones, y me he salvado gracias a la colaboración de otra persona.
  • He pasado miedo por la noche al volver a casa.
  • He pasado miedo cuando he salido a correr.
  • Mis padres salían a buscarme a mitad de camino cuando empecé a salir por la noche, algo que no hacían con mi hermano.
  • Me han dicho: “ten cuidado y llama cuando llegues”.
  • Me han dicho: “hay un hombre muy extraño hoy. Si ocurre algo, grita que yo estoy corriendo por aquí y llego en nada”.
  • He sentido como se daba la razón a un compañero de trabajo solo por el hecho de ser hombre, sin argumentos y por ese comportamiento de compadreo que hay entre ellos y contra una mujer.
  • Me han llamado ‘ligera’ por tener diferentes relaciones.
  • Pese a que me encanta mi profesión, me dirigieron hacia una vocación ‘de letras’ porque la ciencia estaba vetada a las mujeres en aquel entonces.
  • Algún que otro profesor me ha juzgado y cambiado mis calificaciones por ser rebelde con sus convicciones.
  • Me han diferenciado de los chicos y mientras nosotras hacíamos costura ellos hacían bricolaje.
  • Me han echado de clase a mí sola cuando éramos un chico y yo quienes estábamos hablando.
  • Me han llamado histérica, inestable, quejica, llorona…, cuando lo que tenía era una enfermedad como la endometriosis.
  • Me han infradiagnosticado.
  • Tengo una enfermedad que solo afecta a las mujeres para la que no hay cura ni tratamientos y no existen fondos para investigación.
  • Me han llamado floja porque he canalizado mis emociones a través del llanto.
  • He tenido que corregir trabajos de un hombre a escondidas para que no se sintiera ofendido porque le corregía una mujer.
  • He cargado con más tareas de las que era capaz porque tenía que abarcarlo todo y ser una superwoman.
  • He descartado mi autocuidado para cuidar a otros.
  • He sacrificado mis posibilidades de crecer para que la persona que estaba en ese entonces a mi lado no se sintiera minusvalorada.
  • Me he sentido culpable porque no he sido capaz de evitar un acoso, una situación de maltrato verbal o cualquier otra en la que me viera violentada.
  • Me han preguntado antes de contratarme si pensaba quedarme embarazada.
  • Me han descartado de varios empleos solo por le hecho de ser mujer.
  • He tenido que ocultar mi edad en algunos procesos de selección.
  • He tenido que justificar comportamientos que no se cuestionan a un hombre.
  • Me han dicho en equipos mixtos de baloncesto: juegas como un hombre.
  • Me han tratado de forma diferente en los equipos contrarios mixtos ‘para no dañar a una mujer’.
  • Me han sugerido que acudiera a una entrevista de trabajo vestida de una manera diferente a la usual para que no ‘se me malinterpretara’.
  • Me ha dicho un hombre que no tenía ninguna relación conmigo: “ponte guapa porque como nos toca ir juntos al concierto así me ven con un pibón”.
  • Me han mirado como un bicho raro en reuniones donde solo había hombres.

Por esto y por mucho más, todos los días debemos reivindicar como el 8 de marzo.

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